La inteligencia artificial dejó de ser una tendencia lejana y ya forma parte del núcleo de nuevos modelos de negocio. Start-Up Chile seleccionó 64 emprendimientos tecnológicos para comenzar un proceso de aceleración durante 2026, y el 45% de las empresas elegidas utiliza inteligencia artificial en sus soluciones.
Las áreas de aplicación muestran que la IA no se limita al marketing o a la creación de contenidos. Los proyectos seleccionados buscan resolver desafíos vinculados con agricultura, recursos naturales y herramientas tecnológicas para empresas, sectores especialmente relevantes para la economía chilena y para las regiones.
La señal para emprendedores y pymes es clara: adoptar inteligencia artificial no significa incorporar tecnología por moda. El valor aparece cuando se aplica a un problema concreto, permite reducir tiempos, mejorar decisiones, automatizar tareas repetitivas o entregar una experiencia superior al cliente.
Antes de implementar una herramienta, conviene identificar los procesos que consumen más tiempo, los errores que se repiten y la información que hoy no se utiliza para decidir. A partir de ese diagnóstico se puede comenzar con una prueba acotada, medir resultados y escalar solamente aquello que genera valor.
En SET vemos una oportunidad especial para las pymes: la tecnología permite acceder a capacidades que antes estaban reservadas a empresas grandes. Sin embargo, debe ir acompañada de procesos ordenados, capacitación del equipo y criterios claros para proteger la información.